Múltiples son las transformaciones culturales que ha traído consigo la revolución digital, así como innumerables son los beneficios que tales cambios aportan a la sociedad. Entre este abanico de ventajas, si hay algo que nos resulta especialmente interesante es cómo la cultura digital tan ampliamente implantada en la actualidad ha llevado a los ciudadanos a emprender prácticas basadas en la colaboración y la participación. En efecto, en el entorno digital la tónica general es compartir: artículos de prensa, cuadros, vídeos, canciones, recursos, proyectos. Bien a través de páginas web, bien mediante plataformas sociales. Se comparte, además, porque se espera encontrar a un interlocutor, a alguien cuyos intereses vayan alineados a los nuestros. Los especialistas se refieren a este fenómeno, a esta manera abierta de vivir nuestras relaciones e inquietudes, con el término de sharism. ¿Pero acaso este concepto es exclusivo del medio digital? Artículo de Piscolabis (Marta Albertini y Adriana Hurtado) en el número 14 de la revista Conectando Audiencias “Voces emergentes: participación e intervención de jóvenes en la cultura”.