El consumo masificado del arte a través de las industrias culturales y de ocio ha tenido aspectos positivos como la valoración del mismo, pero, por otra parte, el impacto del actual volumen de visitas en el patrimonio cultural es enorme, y resulta necesario que las instituciones culturales se planteen una relación sostenible que mantenga un equilibrio entre los intereses de la población y el cuidado que merecen esos elementos significativos de nuestro acervo cultural. Artículo de Cristina González Gabarda en el número 12 de la revista Conectando Audiencias -Arte y sostenibilidad: impulsando una gestión cultural más sostenible-. Léelo en forma epub (libro electrónico).